01 · Estrategia
Cómo poner un número antes de la idea. Brief, indicadores y diagnóstico para decidir con datos y no con gusto.
Por qué cada idea debe llegar a la mesa con un número
Estrategia · 4 min de lectura
Una idea sin número es una opinión. Cuando el equipo creativo presenta una campaña, la primera pregunta no es si gusta, sino qué indicador va a mover y cuánto. Esa regla cambia la conversación: se discute la meta, no el gusto de quien firma.
En la práctica funciona así. Antes de abrir la presentación, escribimos en una línea el objetivo, el indicador, la meta y la fecha. Por ejemplo: subir la recompra de 18% a 25% en doce semanas. Si la idea no sirve para eso, no entra a la junta.
El número también protege a la idea. Cuando el cliente pide cambios de color o de copy, regresamos a la línea: ¿esto ayuda a mover el indicador? Muchas veces la respuesta es no, y la idea sobrevive intacta.
Los cinco KPIs que sí importan en una campaña digital
Estrategia · 6 min de lectura
Un tablero con treinta métricas no sirve para decidir. Nos quedamos con cinco: costo por resultado, tasa de conversión, retención a tres segundos en video, frecuencia y retorno sobre la inversión en pauta. Todo lo demás es contexto.
Cada KPI responde una pregunta distinta. El costo por resultado dice si la pauta es eficiente. La conversión dice si la página cumple. La retención dice si el hook funciona. La frecuencia avisa cuándo el público se cansó. El retorno cierra la cuenta.
El error común es mirar alcance e impresiones como si fueran resultados. Son volumen, no negocio. Si el alcance sube y el costo por resultado también, la campaña está gastando más para lograr lo mismo.
Un brief de una página
Estrategia · 3 min de lectura
Un brief largo esconde la falta de decisión. El nuestro cabe en una página: el problema de negocio, a quién le hablamos, qué queremos que haga, el indicador y la meta, el presupuesto, la fecha y lo que no se puede tocar.
Ocho campos, ninguno opcional. Si un campo se queda vacío, la campaña todavía no está lista para creatividad. Es más barato discutir un brief de una página que tirar dos semanas de producción.
Lo firmamos con el cliente antes de arrancar. No es burocracia: es el documento al que regresamos cuando alguien pide un cambio a mitad del camino.